miércoles, 14 de octubre de 2009

Un antojo raro en invierno




Una noche de agosto, con una lluvia sin cesar ,caminando con una amiga  por un parque cerca de mi casa  ,conversando amenamente cuando de pronto ,yo la note algo inquieta a ella ,sin dudarlo y con toda la confianza le pregunte que le sucedía; ella un poco tímida me respondió: eh! Lo que pasa es que tengo un poco de sed, bueno yo le ofrecí una gaseosita, bueno ella me dijo: no eso no quiero, pensé que tendría frío pues la lluvia era incesante, pero de pronto le ofrecí un emolientito, pero también con una mirada de impresión me miro y sonrió; pensé que me pase de huachafo pero de inmediato no me deje llevar por la vergüenza y le dije que se antoja para saciar tu sed; lo primero que paso por mi cabeza es  que me pidiera una bebida caliente y en un lugar bonito, como por ejemplo, un cafecito, un té, un anís, bueno al cabo que yo se lo podía invitar; pero de pronto ella me respondió y me dijo que antojaba de un helado, yo le dije: que? Ella me repitió lo mismo ,quiero un helado; yo con una mirada nada agradable ,pues no era de esperarme esa petición pues en una noche fría y lluviosa ,a quien se le iba a ocurrir comprar un helado ,bueno como no era ningún problema para mi decidí comprarle ,fuimos a una tienda en la cual había una congeladora ,le dije a la señora que atendía que me vendiera un helado; y como era de esperarse la señora sorprendida llamo a su hija y le pidió que buscara la llave de la congeladora;(creo que ni la señora se esperaba esta venta),pero después de un buen rato la hija de la señora trajo la llave y abrió la congeladora, pues como también era de esperarse los helados no parecían como tal ,sino piedras.
Bueno mi amiga escogió el suyo ; salimos de inmediato de la tienda ella disfrutando su helado sin importarle el frió ni la lluvia. Pues yo no aguante mi curiosidad y medio que con algo de vergüenza(por chismoso),le pregunte porque el antojo de tomar helado ,con este frió ;ella sin reparos me respondió que  me quería confesar algo ,yo le dije :que sucede ,y me confeso que estaba embarazada ,y que los antojos eran frecuentes en ella, yo  después de largo rato y suspicacia entendí el porque de su petición ,pero quede tan  impresionado que pase de improvisto su embarazo que llegando a mi casa me acorde del mismo y me quede sorprendido ya que ella era una amiga  de corta edad (15 años),y es allí que  pienso que cada antojo de cualquier persona es de embarazo jeje….